“Guarda pan para Mayo” es un dicho común en la cultura hispana, que hace referencia a estar preparados económicamente para en caso de una crisis. Pues, luego de décadas de advertencias, Al parecer ¡Ya llegó ese mes de mayo que tanto que tanto se ha advertido!
Si usted estaba preparado ¡Felicidades!, pero si no es el caso, ¡No se desespere y tome control de la situación! Existen consejos útiles que pueden ayudarle a sobrevivir esta catástrofe, e igualmente estar listo para la próxima debacle.
Como paso número uno e indispensable: HAGA SU PRESUPUESTO.
Haga una lista con dos columnas. Una con los gastos fijos, la segunda para todo lo demás. En los gastos fijos escriba todo aquello que usted NECESITA para vivir durante el mes. Sí, lo indispensable. Y en la segunda columna todo aquello que QUIERE tener.
¿Cuáles son los gastos NECESARIOS? Renta, utilidades, comida, combustible, letra y costos de mantenimiento para su auto, aseguranzas (auto, renta, vida y médica), impuestos, diversión (sí, claro, no todo es trabajo), ropa y la más importante, una reserva para cualquier inconveniente. Ese dinero no se toca.
¿Y cuáles serían los otros gastos? Todos aquellos que satisfacen su alma pero que NO son imprescindibles. Antes de gastar (sobre todo al comprar) sincérese y pregúntese: ¿Está compra es NECESARIA o un GUSTO? Claro, los gustos no son malos, pero siempre y cuando usted tiene suficiente para los gastos que NECESITA.
Dígase: ¿Necesito esa ropa cara o el último modelo de teléfono? ¿Tengo que comer fuera todas las semanas? ¿Necesito gastar diariamente en un café de cinco dólares? Y más importante ¿Cuándo compro es porque lo necesito o compro por impulso?
“¿Y que lo que estoy ganando ni siquiera alcanza para los gastos que se consideran necesarios? ¿Qué puedo hacer?”
La otra solución práctica es NO gastar demasiado en los gastos fijos. ¿Cómo? El mes, el paso número dos. Como puede reducir cada uno de esos gastos esenciales.