“¡Bienvenido al Disneyland de las personas mayores!” me dijo un amigo cuando llegué a esta ciudad hace poco más de diez años. Y así es. Tenemos la dicha de vivir en una ciudad conocida para muchos como la capital del entretenimiento. Y a pesar de las limitantes de la pandemia, hay que admitirlo: Como Las Vegas no hay.
Recuerde que el propósito de esta serie de artículos es ayudarlo a ahorrar en las diferentes facetas de la vida. Y hoy les daré algunos consejos de ahorrar en lo que llamo diversión sana o family-friendly en Las Vegas. Las otras, es personal.
Por ejemplo, Las ofertas de los hoteles. Con tan solo solicitar la tarjeta de jugador usted recibe descuentos por usarla (sin tener que jugar). Podrá disfrutar de eventos, comidas y mucho más. Incluso le enviaran vía correo muchas más luego de inscribirse.
Para eventos, si usted o un familiar trabaja en los hoteles pregunten por los descuentos para empleados. Solo visite el centro de ventas o el sitio de internet para empleados. Decenas de eventos a mitad de precio. Incluso existen servicios online que venden los boletos a menor precio. Algunos por una membresía te dan acceso a múltiples eventos al año sin tener que pagar un céntimo más.
¿Amante de la naturaleza? Compre el pase anual para los parques federales. Da acceso a todos los parques federales durante un año por el valor de la entrada de tres parques.
¿Amante del Cine? Construya su propio cine en casa. Le será más económico a largo plazo. Ya existe tecnología asequible para sustituir en su hogar la calidad del cine, sin tener que gastar cientos de dólares al año en palomitas, hot dogs y soda.
En fin, son muchas las diversiones que se puede ahorrar y poco el espacio de esta columna. El próximo mes, y para mí el más interesante. LOS IMPUESTOS.