¿Está cansado de trabajar para alguien, y ha pensado abrir su propio negocio para no tener que soportar más a su jefe? No es el único. Sin embargo, muchas veces no lo hacemos. Y desgraciadamente los que lo intentan se dan cuenta que no es tan fácil como se piensa.
Según las estadísticas del 2019, existen 30.7 millones de pequeños negocios en los Estados Unidos. De estos, 4.4 millones son latinos contribuyendo más de $700 mil millones de dólares anuales a la economía de este país.
Sin embargo, reportes del Buró de Estadísticas Laborales de los Estados Unidos aproximadamente el 20% fracasan en su primer año, el 30% en el segundo. Para el fin del quinto año han fracasado al menos la mitad, y para los diez años solo el 30% sobrevivió. Significa que 7 de cada 10 nuevos negocios fracasan en los primeros diez años.
¿Por qué? Es que muchos no conocen todo lo que envuelve ser dueño de negocio. Es fácil ver de lejos lo beneficios que disfrutan los dueños exitosos, sin saber todo el sacrificio que les ha costado llegar a la cima. Y una vez se enfrascan en un nuevo negocio los llamados “emprendedores”, muchos no están dispuestos a soportar los años de sacrificio.
¿Dije años? Sí. Años. Y es que para un negocio empiece a dar un margen de ganancia decente como promedio son cinco años.
Además, también se requiere años para que usted sea dueño de un negocio, y no al contrario. ¿A que me refiero? A la realidad de que van a tomar años para que usted no sea un esclavo de su negocio.
Téngalo presente, Usted no es dueño de negocio hasta que este funcione sin usted.
Ahora bien ¿Está usted dispuesto a sacrificar años teniendo en mira un mejor futuro? ¿Está consciente de en los primeros años va a tener menos dinero que cuando tenía un trabajo fijo? ¿Se da cuenta que en ves de trabajar para alguien va a trabajar para algo?
Si ese es el caso. ¡Lo felicito! En las próximas ediciones hablaremos de que hacer y que no hacer.